Bayas árticas silvestres

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Las bayas árticas silvestres crecen en las remotas montañas y bosques de Finlandia  con certificación ecológica. Forman parte de la dieta diaria de los finlandeses ya que contienen más vitaminas, minerales, oligoelementos y, sobre todo, polifenoles que muchas otras frutas y aportan pocas calorías. Algunas son muy ricas en vitamina C  y E (espina amarilla, grosella negra hasta tres veces más que los cítricos) y vitamina A.

Su gran ventaja radica en su alto contenido en polifenoles -compuestos de origen vegetal con potentes propiedades antioxidantes– que protege las bayas de la excesiva radiación ultravioleta, de plagas y patógenos externos.

Las antocianinas son polifenoles que se encuentran en las bayas de un intenso color azul o violeta. Cuanto más oscuro el color mayor contenido en antocianinas: arándano, aronia, grosella negra silvestres. Los valores son considerablemente  más bajos en las bayas cultivadas.

Los arándanos, espina amarilla y los cranberries ofrecen el mayor contenido en flavonoles como, por ejemplo, la quercetina. El resveratrol se encuentra sobre todo en el arándano rojo. Los lignanos y la proantocianidina se encuentran en los arándonos rojos y cranberries.