En la misma conferencia ‘Tendencias en la nutrición deportista aplicada’ el médico especialista en nutrición deportiva, Dr. Aritz Urdampilleta, comenta la necesidad de cambiar de una alimentación muerta a una alimentación viva a través de probióticos. Cada vez nuestros alimentos son más refinados, aportan pocos nutrientes y pura energía. Además, aumenta el número de deportistas aquejados de problemas gastrointestinales y estomacales. Por esto es fundamental mantener el buen estado de la flora intestinal previniendo así patologías digestivas y gastrointestinales. Los probióticos son organismos vivos o bacterias ‘buenas’ que están presentes en alimentos o suplementos que ayudan a mantener el buen estado de la flora intestinal. Obstaculizan el crecimiento de bacterias dañinas y favorecen las beneficiosas de la flora intestinal previniendo problemas gastrointestinales. Mejoran la digestión, evitando irritabilidad, gases e inflamación.
El Instituto Australiano del Deporte incluye a los probióticos dentro del grupo A – suplementos aprobados y de uso científico validado.
Ejemplos de alimentos que contienen probióticos:
– determinados yogures (sin azúcar, etc.)
– kéfir
– chucrut (es un plato típico de la comida alemana en base a repollo fermentado)
– el kimchi, parecido al chucrut que forma parte de la cocina coreana
– microalgas (la clorella, la espirulina)
– el miso (alimento fermentado típico de Japón que se añada a sopas y guisos)
– pepinillos en vinagre
– té de Kombucha (procedente de Japón)

Integrar estos alimentos en la dieta del deportista ayudaría sin lugar a dudas a mejorar la flora intestinal y así mejora la salud general.